martes, 6 de diciembre de 2016

Para los que quieren tener un noviazgo

Hay muchos que quizá no estén en este momento en una relación de noviazgo y posiblemente estén a punto de entablar una o la entablaran en un futuro próximo, a ellos en especial les digo: NO DECIDAN CON EL CORAZON, SINO CON LA CABEZA. Es decir, no se dejen llevar por los sentimientos nada más.
Pueda que haya una persona que te guste físicamente y te sientes muy atraído hacia esa persona, cada vez que la vez o lo vez se te revuelven los sentimientos, sientes cosas en tu estomago, te pones nervioso, etc. Pero pensándolo bien y con tu cabeza sabes que esa persona no ama a Dios y no quiere nada con Dios o hay cosas que sabes bien que no te convienen de esa persona, es allí en donde debes decidir con la razón, con tu cabeza y no con la emoción.
Pueda que alguien que realmente no te gusta se te haya declarado y tienes que darle una respuesta, quizá estás pensando en decirle que si porque no quieres dañar a esa persona, tus sentimientos te dicen que seas compasivo y que lo intentes, pero tu muy bien sabes que no es lo que esperas, tu corazón te dice que si, pero tu cabeza te dice que no, es allí en donde debes decidir con tu mente y no con tu corazón, porque si esa persona no es lo que tu quisieras y a parte no te gusta, ¿Para que vas a intentar algo que seguramente será fallido?, lo que terminaras haciendo es dañando a esa persona que a lo mejor si sientes cosas muy lindas por ti.

Decide con la cabeza y no con el corazón

El termino decidir con el corazón, se refiere a que decidas en base a tus sentimientos, pero la realidad es que nuestro sentimientos son muy inestables siempre, hoy estoy feliz y mañana quizá este triste, hoy mi estado de animo es muy bueno y pueda que la próxima semana sea muy malo, hoy siento que esa persona es la mujer de mi vida y tal vez el próximo mes sienta que no lo es y es que no podemos vivir pensando que lo que sentimos es realmente lo que queremos.
¿Cuántas veces sentiste que amabas a alguien y que querías casarte con esa persona?, Ahora, muchos meses o años después de haber terminado esa relación, ¿Es realmente lo que querías?, quizá en muchos casos hoy nos damos cuenta que lo que en ese momento sentimos ahora ya no lo sentimos ni mucho menos lo hubiésemos querido concretar. Y es que nuestros sentimientos son engañosos y por esa razón no debemos decidir en base a lo que sentimos. La Biblia dice: “El corazón humano es lo más engañoso que hay, y extremadamente perverso. ¿Quién realmente sabe qué tan malo es?” Jeremías 17:9 (Nueva Traducción Viviente). No todo lo que sientes de parte de tu corazón(sentimientos) es lo que realmente quieres hacer o sentir.
El amor es complicado cuando nos dejamos llevar solamente por los sentimientos y no por la razón, cuando la emoción le gana a la razón nos podemos llevar una gran decepción.
Por eso es necesario sujetar nuestras emociones a la voluntad de Cristo y pedirle a El que nos haga tomar la mejor decisión. 

lunes, 3 de octubre de 2016

! Tentaciones ¡

Pasaje clave: Deuteronomio 17.

¿Qué actitudes y qué clase de ejemplo tendría que dar aquel que fuera elegido rey (o líder, o pastor, o discipulador, o evangelista,o músico,o consejero,o ujier, profesor de escuela dominical)? (17:16 al 20).
¿Entiendes? Tendrían que cuidarse:
  • De las tentaciones del poder (“aumentar para sí caballos“).
  • De las tentaciones del sexo (“muchas mujeres”).
  • De las tentaciones del dinero (“amontonar plata y oro”).
  • De las tentaciones de la soberbia (“elevar su corazón sobre sus hermanos“).
  • De las tentaciones de rebeldia ( " No querer obedecer a las autoridades que Dios ha puesto")
Y cada día tendría que buscar primero a Dios para ser corregido y enseñado con la Palabra, para no alejarse de Él y para aprender a vivir en humildad.
Las mismas tentaciones de poder, sexo, dinero , soberbia y rebeldía son las que enfrentamos hoy en día, especialmente quienes ocupan posiciones de liderazgo o algun servicio determinado dentro del cuerpo de Cristo. Pero a mayor reconocimiento público mayor la presión que mete Satanás, buscando y probando de distintas maneras, puntos débiles para tumbar a los escogidos de Dios.
¡Cuídate de estas cosas! 
Aunque seas adolescente o joven (y no masivamente conocido) puedes ser atacado en lo sexual ( ya sea con relaciones sexuales, pornografía o masturbaciones), disponer de dinero a tu antojo( pensando que si tienes dinero todo lo puedes comprar) o sentirte más que otros, serán las armas más poderosas usadas por Satanás para destruir tu relación personal con Jesús y frustrar los propósitos de Dios para tu vida. Piénsalo.

Gozo y Paz

Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.
Romanos 15:13

Orar y Creer


Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
Marcos 11:24

¿Quién Es Dios?

Pasaje clave: Deuteronomio 4 y 5.

¿Quién es DIOS?
Descúbrelo por ti mismo:
         1º. 4:7, 12. 24. 31.                 2º. 4: 32 al 38.              3º. 5:6.
¿Entiendes? Dios no es una idea filosófica ni un concepto religioso. Dios no es algún tipo de energía ni poder extraño flotando por ahí. Dios no es de madera, metal o plástico.
Él es Alguien que está muy cerca para oírte. Alguien a quien no podemos ver con nuestros ojos. Alguien que te ama y te tiene paciencia. Alguien que se enoja severamente contra la maldad, la desobediencia y el pecado. Alguien que no te dejará ni se olvidará nunca de ti. Él es el único Dios y no existe nadie más como Él.
¿Conoces cuál es el deseo de su corazón? (5:29, 31).
¡Sí! Que te quedas cerca de Él y abres cada día tu corazón para recibir su Palabra y creerla, practicarla y obedecerla. Tu vida comenzara a experimentar cambios que solo Dios puede hacer y que a la larga se reflejaran por fuera.
Atrévete HOY a conocerlo y no te arrepentiras.



Una Nueva Generación

Pasaje clave: Deuteronomio 1 al 3.
 El pueblo estaba a un paso de cruzar el río Jordán y de entrar a Canaán. 40 años dieron vueltas por el desierto por problemas de desobediencia y rebeldía. Todos aquellos quejosos, incrédulos y rebeldes habían muerto. Ahora eran sus hijos (la nueva generación) quienes iban a cumplir el propósito de Dios de conquistar y habitar la tierra que Él les había prometido.
De los que habían salido de Egipto cuarenta años atrás solamente quedaban tres: Moisés, Josué y Caleb, pero solo dos de ellos cruzarían el río con la nueva generación.
El otro, el más anciano, aunque lleno de vitalidad y fuerzas, el que había dirigido (y soportado) al pueblo durante todos aquellos años, el que había recibido los mandamientos y las leyes de Dios, el que hablaba con Dios cara a cara como con un amigo, el que había sido fiel en todo, el que más de una vez había rogado por el pueblo para que no sea destruido, él moriría en aquel desierto en los próximos meses, sin poder disfrutar lo que más anhelaba: entrar a la tierra prometida.
Su mayor sueño, su deseo más grande no le sería concedido por Dios. Moisés le había pegado a la roca en vez de hablarle. Así de simple. Así de terminante. Se dejó llevar por la locura de los demás y perdió lo que más anhelaba tener. Le rogó a Dios pero la decisión ya había sido tomada: otro ocuparía su lugar (3:23 al 29).
Aún así, Moisés no se rebeló ni protestó contra Dios. Habiendo perdido lo que más anhelaba se mantuvo fiel a la decisión divina. No malgastó su tiempo echándose la culpa por su error ni enojándose contra otros. No se trató a sí mismo de fracasado por no poder entrar a la Tierra Prometida. Cometió un error, tuvo un fracaso, pero él no era un fracasado, todo lo contrario, había logrado con éxito la misión que Dios mismo le había encomendado 40 años atrás.
Y como sabía que no le quedaba mucho tiempo de vida, tomó la decisión de invertirlo de la mejor manera. ¿Cómo? ¿Qué hizo? Muy simple: Le enseñó a la nueva generación.
Los aconsejó, los animó, les advirtió, les recordó, les dio todo lo que él había recibido de Dios. Toda la enseñanza, todos los mandamientos, todas las prohibiciones, bendiciones y castigos que Dios les había revelado en la Ley.  Los desafió a creer, a obedecer. Los desafió a renunciar a sus viejos ídolos y a no llenar el corazón con ninguno nuevo. Los animó a ser conquistadores de todo lo que Dios había preparado para ellos. Los alentó a no vivir de recuerdos del pasado para que fueran capaces de disfrutar todo lo nuevo que estaba por llegar.
Es como si les dijera: “Lo que hicimos y vivimos antes pudo haber sido muy bueno, o muy feo, pero es mucho mejor lo que viene”. ¿Entiendes? Esta es una palabra para ti: Lo que viviste y vivimos hasta aquí pudo haber sido muy bueno, o regular o muy malo y triste, pero ya pasó. Lo que viene es muchísimo mejor. Aunque no llegue a ser como nosotros lo esperamos, será mejor, será más excelente, si le permitimos a Dios que nos sorprenda.